
Guadalajara, Jal., dic/04/2026.- La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) busca dar un paso más hacia la inclusión de las infancias neurodivergentes con un proyecto que, durante la edición 2025 de FIL Niños, contempla capacitación al personal, evaluación de los espacios y la instalación de una burbuja de calma para quienes necesiten un lugar de descanso y regulación durante su estancia en la feria.
La iniciativa surge de la colaboración entre FIL y Fundación Onda, bajo una premisa que coloca la convivencia respetuosa en el reconocimiento de las diferencias y no en la exigencia de que todas las personas deban adaptarse de la misma manera a un entorno.
FIL Niños, dirigido por Ana Luelmo, ha incorporado en los últimos años nuevas perspectivas sobre las infancias y busca ampliar la manera en que se entiende y se atiende a sus públicos. En esta ocasión, el proyecto pone especial atención en las necesidades de personas autistas y con otras discapacidades, particularmente aquellas que pueden no ser visibles.
La Fundación Onda, creada en Guadalajara en 2024 por Luis Sánchez Barbosa y Marcela Gámez, trabaja en la promoción de una mayor comprensión y aceptación de la diversidad neurológica. Sus actividades incluyen capacitación, acompañamiento de programas educativos, generación y difusión de información, investigación y participación en la formulación de políticas públicas relacionadas con la neurodivergencia.
Uno de los elementos centrales de esta primera etapa será la burbuja de calma, un espacio tranquilo al que podrán acudir personas autistas y no autistas cuando requieran alejarse momentáneamente del ruido, las actividades o la concentración de público para recuperar la calma.
Aunque el espacio estará diseñado especialmente para ser amigable con el autismo y dará prioridad a personas con discapacidad, estará disponible para cualquier persona que necesite utilizarlo.
Más que plantearlo como una solución aislada, la colaboración busca que la experiencia de esta edición permita evaluar qué funciona, cuáles son las necesidades que persisten y qué herramientas pueden perfeccionarse para futuras ediciones. La intención es generar modelos que puedan ser replicados posteriormente en otros espacios y eventos culturales.
El proyecto también cuenta con el acompañamiento de Convivencia Amigable, colectivo integrado por profesionales autistas con experiencia en educación, arteterapia, acompañamiento y formación en diversidad neurocognitiva. Este equipo participa en el diseño de un programa de capacitación dirigido al personal y talleristas de FIL Niños.
Otro de los planteamientos que serán evaluados es la posibilidad de utilizar algún distintivo —como un gafete, pin o calcomanía— que puedan portar niñas y niños con discapacidades invisibles, con el objetivo de facilitar


